Dedicado a quien me dijo que me dieron buenas cartas pero no supe jugarlas.
Treinta y ocho piedras cada uno.
Ellos son mano, hablan primero.
Cortan primeras dadas. Yo cuatro ases.
Mi compañero me pasa seña de ciego.
Meten órdago a la grande.
No quieren a la chica. No tienen pares ni juego.
Así es la vida.
(Perdón a los que no sepan jugar al mus)
Treinta y ocho piedras cada uno.
Ellos son mano, hablan primero.
Cortan primeras dadas. Yo cuatro ases.
Mi compañero me pasa seña de ciego.
Meten órdago a la grande.
No quieren a la chica. No tienen pares ni juego.
Así es la vida.
(Perdón a los que no sepan jugar al mus)
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