Agustín López Sánchez
Poeta recién llegado
Una mirada de odio casi imperceptible,
En el suelo rotos los sonajeros,
Los bufones de tu corte pasajeros,
Si no entretienen son sustituibles.
Enanos cojos mancos e irascibles,
Cabezudos falsos lisonjeros,
Pasan ante tu trono extranjero,
Mueren ante tu trono impasibles,
Y tu impaciente espada no conoce,
Y tu impiedad impura se acrecienta,
Hasta que sangre corre de inocentes.
En tu reinado muere el que solloce,
Bajo tu yugo vive la sirvienta,
El bueno el malo el feo y el valiente
En el suelo rotos los sonajeros,
Los bufones de tu corte pasajeros,
Si no entretienen son sustituibles.
Enanos cojos mancos e irascibles,
Cabezudos falsos lisonjeros,
Pasan ante tu trono extranjero,
Mueren ante tu trono impasibles,
Y tu impaciente espada no conoce,
Y tu impiedad impura se acrecienta,
Hasta que sangre corre de inocentes.
En tu reinado muere el que solloce,
Bajo tu yugo vive la sirvienta,
El bueno el malo el feo y el valiente