sergio Bermúdez
Poeta que considera el portal su segunda casa
Rezo en tu alma
enloquezco en tus labios
me meto en tus pupilas
y mi aliento es tu boca
el susurrar de las almas
las noches son sabias
las lágrimas son relámpagos
que chocan contra mis visiones
el acantilado de las pupilas
es como derrama la luz en la huella
mírame despacio.
Te miro despacio
no se porque te esfumas
cuando mi sangre se congela en tus venas,
derrama en la noche tus huellas,
el aliento de tu voz es el habla de mis memorias.
No sé porque te quejas
si hablas
entre versos
el ritmo de una ola
te acompaña
me lleva a tus cenizas
es así cuando cambio
escucha a mis letras.
Se eternizan mis labios al verte
mis sonrisas son platónicas
me escuchas desde las montañas
es así cuando hablas en mis ritmos
latentes como las miradas.
No termina mi historia
el acantilado de las huellas
es como la fiebre suspira
no hay más que ver
como se mueve mi pupila.
Es así como vienes al mundo de las esmeraldas
no hay palabras que duelan
no hay objetos que mueran
es así como hablas
de mundos de las esperanzas.
Tienes mi secreto
vuelo en tus ojos bellos
no hay sorpresa
se detiene la luz en verso.
No hay miradas que me maten
ni labios que me alcancen
solo se que estas en mi vida
pero me detienes entre tus reflejos.
Para despedirme antes vivo
que bailo en tus sombras
pues en un mundo original
no hay deseos ni tristezas
solo sé cuánto prometo
que a las tierras yo agradezco
sus tesoros y sus riquezas.
Pues yo antes muero que agradezco
pues has roto mi secreto
has extendido mi condena
has robado lo que es mío
entre mi cuerpo y mis te quieros.