Me da en la nariz que aquel día que te ví iba a ser el principio de mi dicha...
Tu corrías delante mia, quería decir que huías
fingiendo no ver..y con tanta prisa el suelo te pudo más
y caíste de pié.
Extraña caída la tuya que sólo te dolía lo invisible y que a ciencia cierta
de este mundo no es.
Bajaste la mirada y la guardia también.
Reía, ¿y qué? a mi no me dolía. Pero sufría después.
Seguiste el paso, ahora más despacio y a mi lado. Callado.
Yo te miraba, cómo no te iba a mirar, eras pecado.
Tu en mi pedestal.
Juntos caminamos...y cuando la mano me ibas a agarrar...¡plaf!
Era yo quien te la habia negado porque el suelo no vi llegar.
Ahora tu reías solidario.
Tu corrías delante mia, quería decir que huías
fingiendo no ver..y con tanta prisa el suelo te pudo más
y caíste de pié.
Extraña caída la tuya que sólo te dolía lo invisible y que a ciencia cierta
de este mundo no es.
Bajaste la mirada y la guardia también.
Reía, ¿y qué? a mi no me dolía. Pero sufría después.
Seguiste el paso, ahora más despacio y a mi lado. Callado.
Yo te miraba, cómo no te iba a mirar, eras pecado.
Tu en mi pedestal.
Juntos caminamos...y cuando la mano me ibas a agarrar...¡plaf!
Era yo quien te la habia negado porque el suelo no vi llegar.
Ahora tu reías solidario.