Ríe, ríe con fuerza,
De la ironía
Con que la vida
Te maneja;
Te convierte en ramita seca,
Que a lo alto te lanza
Y sobre el suelo
Te estrella.
Ríe, que la locura
Se agazapa
Tras las nubes más altas,
De esas oscuras, pesadas,
Que sobre el débil, descargan.
Tras las voces más sinceras,
Se hallan los precipicios
Que conducen a senderos tenebrosos,
Donde la luz nunca alumbra,
Donde nunca el candil encuentra
Quien encienda su llama.
Ríe, hasta semejar sollozo
Del abrazo que amor te ofrece,
Pero que sólo es la sombra
Que la traición escoge,
Para ser de su telaraña
Otra víctima
Que nunca de su abismo emerge.
Ríe, porque no queda otra cosa;
Porque todo te ata,
Todo te sacude,
Y en pelele te transforma,
Que ya no siente,
Que no alienta,
Porque una cadena
De tu cuello
Como a un perro
Te sujeta.
De la ironía
Con que la vida
Te maneja;
Te convierte en ramita seca,
Que a lo alto te lanza
Y sobre el suelo
Te estrella.
Ríe, que la locura
Se agazapa
Tras las nubes más altas,
De esas oscuras, pesadas,
Que sobre el débil, descargan.
Tras las voces más sinceras,
Se hallan los precipicios
Que conducen a senderos tenebrosos,
Donde la luz nunca alumbra,
Donde nunca el candil encuentra
Quien encienda su llama.
Ríe, hasta semejar sollozo
Del abrazo que amor te ofrece,
Pero que sólo es la sombra
Que la traición escoge,
Para ser de su telaraña
Otra víctima
Que nunca de su abismo emerge.
Ríe, porque no queda otra cosa;
Porque todo te ata,
Todo te sacude,
Y en pelele te transforma,
Que ya no siente,
Que no alienta,
Porque una cadena
De tu cuello
Como a un perro
Te sujeta.