jhon mario agamez castro
Poeta recién llegado
La siembra y la riega
de tus hojas verdolinas,
la tierra y soles
al pistilo de tu risa.
Mis manos y el albor.
El alma del pipero,
que fuma de tus hojas secas
plantadas en el matero.
Ya ansío el nacimiento
canabico de tus retoños,
cristales azucarados
de verdes aplomos;
de flores fecundadas
y amargos encantos.
Amo tus cogollos al fuego anaranjado
del horizonte humeante,
tu hechizo de oro verde alucinante;
y tus días de crecer y y tomar
después de cada tarde.
El filo estrellado de tus hojas
cortan la realidad infame,
y crece de la vida misma
tus dramáticas raíces.
de tus hojas verdolinas,
la tierra y soles
al pistilo de tu risa.
Mis manos y el albor.
El alma del pipero,
que fuma de tus hojas secas
plantadas en el matero.
Ya ansío el nacimiento
canabico de tus retoños,
cristales azucarados
de verdes aplomos;
de flores fecundadas
y amargos encantos.
Amo tus cogollos al fuego anaranjado
del horizonte humeante,
tu hechizo de oro verde alucinante;
y tus días de crecer y y tomar
después de cada tarde.
El filo estrellado de tus hojas
cortan la realidad infame,
y crece de la vida misma
tus dramáticas raíces.