Lord Vélfragor
Poeta adicto al portal
Va el tren devorando la noche,
con el clima de espanto,
con el ululante viento,
que desgarra oídos...
Con el mensaje fúnebre,
inscrito en sus letras claras,
con el número perdido,
de tiempos ligeros,
sin pensar... sin sentir...
Desgarrado y fatigado,
lágrimas negras,
con silencio preconcebido,
ansiando el final,
sin poder tener claro como...
Robando aliento,
a los cadáveres que yacen aquí,
perfumes sacrílegos,
que van bien con mi humor...
Relajado y taciturno,
envuelto en manto de sombras,
con la melancolía de un violín,
que destroza el canto del viento,
para arremeter en la noche,
con Luna de plata....
¿Dolor? ¿Puede sentirse más?
si he regurgitado mis carencias,
si he secado el pozo de gotas,
para que mis ojos se cristalicen,
para que el ayer desaparezca...
Tumba y muerte... poca cosa...
Si la vida es lo que debe ser,
si entre el misterio de alas,
caí del paraíso... entre sus brazos,
y ahora una lápida adorna su cabeza...
¡Bailen amigos míos!
que la danza culmine,
con zarpazos,
con navajas en mi cuerpo,
que drenen lo único valioso ahora...
marque los rieles del averno,
con soltura propia de la soledad,
que pinta el cuadro patético...
Acurrucado platico,
con los ángeles de las sombras,
negros corazones,
pervertidos insatisfechos...
¡Toco! una sola pieza más,
y abrazare el vacío...
en caída libre con tu faz en mi memoria,
y el frío aliento de ella...
que no perderá el tiempo,
limpiando los restos de mi cráneo...
Si al final... solamente...
perdí la luz entre las arenas,
y tal vez al fin logre separar,
la soledad de mi melancolía,
si logro al fin separar,
la tragedia de mis días...
(Suspiro)
Caída libre...
viento sublime...
muerte fatua...
Infame... infame... es
L.V.
con el clima de espanto,
con el ululante viento,
que desgarra oídos...
Con el mensaje fúnebre,
inscrito en sus letras claras,
con el número perdido,
de tiempos ligeros,
sin pensar... sin sentir...
Desgarrado y fatigado,
lágrimas negras,
con silencio preconcebido,
ansiando el final,
sin poder tener claro como...
Robando aliento,
a los cadáveres que yacen aquí,
perfumes sacrílegos,
que van bien con mi humor...
Relajado y taciturno,
envuelto en manto de sombras,
con la melancolía de un violín,
que destroza el canto del viento,
para arremeter en la noche,
con Luna de plata....
¿Dolor? ¿Puede sentirse más?
si he regurgitado mis carencias,
si he secado el pozo de gotas,
para que mis ojos se cristalicen,
para que el ayer desaparezca...
Tumba y muerte... poca cosa...
Si la vida es lo que debe ser,
si entre el misterio de alas,
caí del paraíso... entre sus brazos,
y ahora una lápida adorna su cabeza...
¡Bailen amigos míos!
que la danza culmine,
con zarpazos,
con navajas en mi cuerpo,
que drenen lo único valioso ahora...
marque los rieles del averno,
con soltura propia de la soledad,
que pinta el cuadro patético...
Acurrucado platico,
con los ángeles de las sombras,
negros corazones,
pervertidos insatisfechos...
¡Toco! una sola pieza más,
y abrazare el vacío...
en caída libre con tu faz en mi memoria,
y el frío aliento de ella...
que no perderá el tiempo,
limpiando los restos de mi cráneo...
Si al final... solamente...
perdí la luz entre las arenas,
y tal vez al fin logre separar,
la soledad de mi melancolía,
si logro al fin separar,
la tragedia de mis días...
(Suspiro)
Caída libre...
viento sublime...
muerte fatua...
Infame... infame... es
L.V.