Wilson Stalin
Poeta recién llegado
Dejase mi pluma a un lado,
y escribí con mi corazón,
mas no con mi razón,
y en un instante sereno
tal vez pude sentir
tus labios besando los míos
y apagando la sed ardiente en ellos.
Más noble mi corazón prodiga tu
nombre en cada rincón oscuro del mundo,
porque aunque tu rostro mis ojos no vean,
ni mis oídos tu voz escuchen,
yo puedo sentir tu presencia tan cerca
aun cuando nuestra distancia sea eterna.
Dejadme volar lentamente
por aquella idea en la que tú eres mía
y mi ser entero es tuyo,
no te ahogues en ese diluvio eterno de la melancolía
y fúndete con la pasión infinita de mi alma.
Bésame y hazlo apasionadamente
para que así nos olvidemos
de todo en cuanto nos rodea,
déjame rosar tu piel suavemente
para hacer que este momento parezca eterno.
Arrastraos aquel porvenir oscuro
y aunque sea un sueño yo fingiré que es verdad,
porque los lazos del alma pueden atarse solo con la mente
aun cuando los ojos no se vean,
y los cuerpos no se puedan sentir.
y escribí con mi corazón,
mas no con mi razón,
y en un instante sereno
tal vez pude sentir
tus labios besando los míos
y apagando la sed ardiente en ellos.
Más noble mi corazón prodiga tu
nombre en cada rincón oscuro del mundo,
porque aunque tu rostro mis ojos no vean,
ni mis oídos tu voz escuchen,
yo puedo sentir tu presencia tan cerca
aun cuando nuestra distancia sea eterna.
Dejadme volar lentamente
por aquella idea en la que tú eres mía
y mi ser entero es tuyo,
no te ahogues en ese diluvio eterno de la melancolía
y fúndete con la pasión infinita de mi alma.
Bésame y hazlo apasionadamente
para que así nos olvidemos
de todo en cuanto nos rodea,
déjame rosar tu piel suavemente
para hacer que este momento parezca eterno.
Arrastraos aquel porvenir oscuro
y aunque sea un sueño yo fingiré que es verdad,
porque los lazos del alma pueden atarse solo con la mente
aun cuando los ojos no se vean,
y los cuerpos no se puedan sentir.
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