AnaZamora
Poeta recién llegado
Estás triste y pensativo en ese rincón oscuro
lloras, pero no hay lágrima que acuda a la llamada
quieres sonreír, mas el recuerdo es todavía duro
y no hay palabra que pueda darte confort o calma.
Cierro mis ojos, ya no hay ninguna prisa o apuro
trato de desaparecer de este mundo a patadas,
o aislarme por completo en esta soledad procuro
mientras hago trizas en numerosas partes mi alma.
Por ser feliz ya no hago intento ni tampoco lucho,
cada pedazo de mi ser se corroe y degrada,
no hay una razón ni tan siquiera motivo alguno
por que vivir en un mundo de esperanza chafada.
No veo al final del camino esperanza o futuro
sino una senda que con dolor ha sido empedrada
y una fea amargura a la que con letras acudo
mientras la última esperanza ha sido encadenada.
lloras, pero no hay lágrima que acuda a la llamada
quieres sonreír, mas el recuerdo es todavía duro
y no hay palabra que pueda darte confort o calma.
Cierro mis ojos, ya no hay ninguna prisa o apuro
trato de desaparecer de este mundo a patadas,
o aislarme por completo en esta soledad procuro
mientras hago trizas en numerosas partes mi alma.
Por ser feliz ya no hago intento ni tampoco lucho,
cada pedazo de mi ser se corroe y degrada,
no hay una razón ni tan siquiera motivo alguno
por que vivir en un mundo de esperanza chafada.
No veo al final del camino esperanza o futuro
sino una senda que con dolor ha sido empedrada
y una fea amargura a la que con letras acudo
mientras la última esperanza ha sido encadenada.