Arrinconado en una esquina
me siento en una silla
clavada al suelo cual quilla,
rincón de llanto y pena.
Del cuero de su asiento
cuelgo el sentimiento
que me trae el recuerdo
de lo que no entiendo.
De sus patas de madera raída
extraigo las tiras de mi pena
convencido de que mi vida
aún podría tener menos condena.
Y en el rincón con mi silla
camino sin dar paso,
y pasando.... mi maravilla
se apaga sin hacerme caso.
me siento en una silla
clavada al suelo cual quilla,
rincón de llanto y pena.
Del cuero de su asiento
cuelgo el sentimiento
que me trae el recuerdo
de lo que no entiendo.
De sus patas de madera raída
extraigo las tiras de mi pena
convencido de que mi vida
aún podría tener menos condena.
Y en el rincón con mi silla
camino sin dar paso,
y pasando.... mi maravilla
se apaga sin hacerme caso.