BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Mis venas sangran
capiteles desnudos
rosetones incrustados
vestíbulos de mar como sombras
los espejos que dormitan a orillas
del río inolvidable.
Son sueños los solsticios
aquí en la ribera adormecida
con su brisa construye su cielo
y en la anochecida sus labios horadan
el perfume de sus besos salinos.
Mis arterias duermen
con dureza de rígido argumento
su pobreza de antaño
su gloria sin vestigio
mas yo enemigo del azufre
retorno con cansancio a mi mirada.
Las venas incómodas
son el sol que alumbra los trigales
que conmina a ejércitos
donde la tierra exangüe
tritura sus límites y féretros.
Bajo la espuria sombra
lechos de penumbra sometida
como un cuerpo que apenas se llaga
recibe el impulso una nodriza de aspecto
lactante, donde se cumple
el vaticinio de la lluvia.
Yo duermo mis vitrales
las cenizas de los dioses
los sueños de la tierra empapada
por siglos de dureza y ternura
simultáneas
hasta conquistar la belleza
de sus trenzas inacabadas.
©
capiteles desnudos
rosetones incrustados
vestíbulos de mar como sombras
los espejos que dormitan a orillas
del río inolvidable.
Son sueños los solsticios
aquí en la ribera adormecida
con su brisa construye su cielo
y en la anochecida sus labios horadan
el perfume de sus besos salinos.
Mis arterias duermen
con dureza de rígido argumento
su pobreza de antaño
su gloria sin vestigio
mas yo enemigo del azufre
retorno con cansancio a mi mirada.
Las venas incómodas
son el sol que alumbra los trigales
que conmina a ejércitos
donde la tierra exangüe
tritura sus límites y féretros.
Bajo la espuria sombra
lechos de penumbra sometida
como un cuerpo que apenas se llaga
recibe el impulso una nodriza de aspecto
lactante, donde se cumple
el vaticinio de la lluvia.
Yo duermo mis vitrales
las cenizas de los dioses
los sueños de la tierra empapada
por siglos de dureza y ternura
simultáneas
hasta conquistar la belleza
de sus trenzas inacabadas.
©