Julius 12
Poeta que considera el portal su segunda casa
Nadie te encontró en el valle.
La búsqueda será una determinación incesante,
duro fue el martirio de voces entrecruzadas,
sólo la noche aquieto la agitación y devolvió la
esperanza.
Nadie te encontró pero yo te extrañaba,
y bebí unas copas por si te vislumbraba,
Dame tu piel de seda en un sueño feliz aunque
en realidad no haya nada, unos coyotes estremecen
la madrugada, de pronto apareces con ojos de
pantera asustada, aseguraste, juraste ignorar
con quien te enredabas.
Quizá mereces que yo no diga nada; sí, prefiero callar,
sí, prefiero mirarte a la cara, prefiero verte viva que
vivir sin esperanza.
Mañana avanzaré hacia la montaña,
tendré mi rifle presto y al perseguir la sombra
y al colocar mi trampa prometo ser meticuloso
al deshacer la alimaña.
La búsqueda será una determinación incesante,
duro fue el martirio de voces entrecruzadas,
sólo la noche aquieto la agitación y devolvió la
esperanza.
Nadie te encontró pero yo te extrañaba,
y bebí unas copas por si te vislumbraba,
Dame tu piel de seda en un sueño feliz aunque
en realidad no haya nada, unos coyotes estremecen
la madrugada, de pronto apareces con ojos de
pantera asustada, aseguraste, juraste ignorar
con quien te enredabas.
Quizá mereces que yo no diga nada; sí, prefiero callar,
sí, prefiero mirarte a la cara, prefiero verte viva que
vivir sin esperanza.
Mañana avanzaré hacia la montaña,
tendré mi rifle presto y al perseguir la sombra
y al colocar mi trampa prometo ser meticuloso
al deshacer la alimaña.
Última edición: