Azul Sheerle
Poeta asiduo al portal
Tranquila y apacible la atmósfera se volvió cuando tu mano rozó la mía.
Al tiempo, cuando pasó de solo un roce y se convirtió en caricia,
mí cuerpo se encontró sumergido en una zona de confort, donde tu mano se encontraba en sus dominio, fuerte, firme y segura,
con la experiencia de los años y que un hombre como tu sabe aprovechar.
Un hombre todo un hombre rodeándome con sus brazos, protegiéndome del frío,
y yo impotente y frágil, recostada sobre tu pecho en total calma.
Una cálida sensación recorre mi cuerpo cuando tus dedos se dedican a recorrer mi piel.
El ruido cesa y mis ojos se cierran.
Mi mente se doblego al calor de tu piel, a lo delicado de tus manos,
a tus largos dedos marcando caminos.
Caminos llenos de ternura, de seguridad de entrega, todo en una caricia,
en una sola caricia.
Exploras cada milímetro de mi brazo, mientras finges mirar el atardecer.
Marcando caminos arriba y abajo, mientras mi mente me alejaba aun lugar mejor,
Esa sensación de bienestar al estar acompañada, sin promesas, ni esperanzas,
ni futuro, ni decepción.
Solo el aquí y ahora, tu mano tomando la mía y el sentimiento compartido de paz.
Al tiempo, cuando pasó de solo un roce y se convirtió en caricia,
mí cuerpo se encontró sumergido en una zona de confort, donde tu mano se encontraba en sus dominio, fuerte, firme y segura,
con la experiencia de los años y que un hombre como tu sabe aprovechar.
Un hombre todo un hombre rodeándome con sus brazos, protegiéndome del frío,
y yo impotente y frágil, recostada sobre tu pecho en total calma.
Una cálida sensación recorre mi cuerpo cuando tus dedos se dedican a recorrer mi piel.
El ruido cesa y mis ojos se cierran.
Mi mente se doblego al calor de tu piel, a lo delicado de tus manos,
a tus largos dedos marcando caminos.
Caminos llenos de ternura, de seguridad de entrega, todo en una caricia,
en una sola caricia.
Exploras cada milímetro de mi brazo, mientras finges mirar el atardecer.
Marcando caminos arriba y abajo, mientras mi mente me alejaba aun lugar mejor,
Esa sensación de bienestar al estar acompañada, sin promesas, ni esperanzas,
ni futuro, ni decepción.
Solo el aquí y ahora, tu mano tomando la mía y el sentimiento compartido de paz.