Pablo Martínez Alonso
Poeta asiduo al portal
Una caricia que mágicamente me lleva a un lugar seguro,
un lugar donde tú eres el centro de todo,
un lugar donde todo lo que puede suceder es bueno...
fue sólo... tú acariciando mi cara, fue un regalo de Dios.
Tu mano es tibia y encantadora, suave como la porcelana,
me cuida y me ama, porque es el reflejo de tus sentimientos,
parece de cristal, delgada... delicada... jamás quiero soltarla;
como jamás te soltaré a ti, la responsable de todo lo que siento.
Hermosas manos que han luchado cada día por realizar tus sueños,
que se han esforzado por llegar a las estrellas que fueron prometidas,
largo fue el camino buscando alcanzar el amor, que desde lo alto parecía fugaz,
ahora pueden descanzar porque lo has encontrado, tú eres mi regalo.
- Pablo Martínez Alonso -
un lugar donde tú eres el centro de todo,
un lugar donde todo lo que puede suceder es bueno...
fue sólo... tú acariciando mi cara, fue un regalo de Dios.
Tu mano es tibia y encantadora, suave como la porcelana,
me cuida y me ama, porque es el reflejo de tus sentimientos,
parece de cristal, delgada... delicada... jamás quiero soltarla;
como jamás te soltaré a ti, la responsable de todo lo que siento.
Hermosas manos que han luchado cada día por realizar tus sueños,
que se han esforzado por llegar a las estrellas que fueron prometidas,
largo fue el camino buscando alcanzar el amor, que desde lo alto parecía fugaz,
ahora pueden descanzar porque lo has encontrado, tú eres mi regalo.
- Pablo Martínez Alonso -