Cuenta la leyenda que Muza, militar musulmán yemení al llegar a Isbiliya tras la conquista, bajo de su carruaje y
sus sentidos comenzaron un frenesí de sensaciones, el olor el sonido la repleta vida de
aquel valle, el color azul intenso de cielo y en la noche, su sorpresa fue aun mayor cuando vio la luna llena y estrellas, aquella tonalidad de azul y azabache del cielo le recordó el color de los ojos de una mujer de la cual se enamoro y por desavenencias familiares nunca paso
formar parte de su aren, con la escusa religiosa ordeno realizar la mezquita mas grande y con la torre de mayor tamaño nunca realizada,
en memoria de ese amor y para así sentirse lo mas cerca posible de aquel cielo.
sus sentidos comenzaron un frenesí de sensaciones, el olor el sonido la repleta vida de
aquel valle, el color azul intenso de cielo y en la noche, su sorpresa fue aun mayor cuando vio la luna llena y estrellas, aquella tonalidad de azul y azabache del cielo le recordó el color de los ojos de una mujer de la cual se enamoro y por desavenencias familiares nunca paso
formar parte de su aren, con la escusa religiosa ordeno realizar la mezquita mas grande y con la torre de mayor tamaño nunca realizada,
en memoria de ese amor y para así sentirse lo mas cerca posible de aquel cielo.
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