En el Mercado Central,
vi variedad de cosechas,
bajo sus grandiosas cúpulas,
y sus hermosas vidrieras.
Bóvedas de crucería
como bosque de palmeras
resurge en el interior
de la Lonja de la Seda.
Cual castillo medieval
tiene sus altas almenas
y como catedral gótica
tiene gárgolas siniestras.
La gran boca del demonio
en la fachada te espera
y otros seres demoníacos
se esconden entre sus piedras.
Y muy cerca el Miguelete
campanario de leyenda,
el templo catedralicio
con sus históricas puertas.
El grandioso rosetón
con su fabulosa estrella
y la llamada Obra Nova
aparece por la izquierda.
En la fontana alegórica
del río Turia y sus huertas.
vi mujeres valencianas
con cantaros y peinetas.
Y muy cerca de la fuente,
de proporciones esbeltas
se levanta otra gran torre
y la casa más estrecha.
EL Palacio del Marqués
de Dos Aguas representa
la Valencia más barroca
que actualmente se conserva.
Una vasija redonda,
y un carcaj con varias flechas
cercada por cocodrilos
se ve en la parte derecha.
Y un gran león recostado
vimos en la parte izquierda
de la rococó portada
de esta casa solariega.
Permanece en mi retina,
la alcoba con su bañera,
el Fumoir y el Oratorio
que están en planta primera.
Y el amplio salón de baile
presenta una gran riqueza
para las diversas danzas
de las personas burguesas.
Vi Sala de las Carrozas
al bajar las escaleras,
y una típica cocina
en valenciana vivienda.
En Mercado de Colón
y su ruta paralela
se levanta el modernismo
con sus magnificas huellas.
La luz del atardecer,
en valenciana Albufera
te llevara a El Palmar
y a sus barracas estrechas.
Al final del viejo cauce
la famosa ciudadela
de Santiago Calatrava
me sorprende sin reservas.
En el gigantesco acuario
disparo tras las vidrieras
al fiero depredador
y al pez luna con aletas.
Vimos dos focas nadando
como bailarinas prietas
y al friolero pingüino
buscando a su dulcinea.
Allí buscamos a Nemo,
el pez payaso, y la Estrella,
curioso animal marino
que habita en la gran pecera.
Son los leones marinos
con sus pequeñas orejas
y los delfines payasos
la diversión de la fiesta.
Y al ave Ibis escarlata,
pájaro de gran belleza,
con su largo y fino pico
vimos en la pajarera.
Un recinto sosegado
para degustar su mesa.
es la laguna de Estany,
en el pueblo de Cullera.
En el Puerto de Valencia
bajo las nubes viajeras
descubrí Velas y Vientos
soñando entre candilejas.
En los jardines del Turia
vi gárgolas gigantescas,
son los guardianes del puente
con sus temibles cabezas.
vi variedad de cosechas,
bajo sus grandiosas cúpulas,
y sus hermosas vidrieras.
Bóvedas de crucería
como bosque de palmeras
resurge en el interior
de la Lonja de la Seda.
Cual castillo medieval
tiene sus altas almenas
y como catedral gótica
tiene gárgolas siniestras.
La gran boca del demonio
en la fachada te espera
y otros seres demoníacos
se esconden entre sus piedras.
Y muy cerca el Miguelete
campanario de leyenda,
el templo catedralicio
con sus históricas puertas.
El grandioso rosetón
con su fabulosa estrella
y la llamada Obra Nova
aparece por la izquierda.
En la fontana alegórica
del río Turia y sus huertas.
vi mujeres valencianas
con cantaros y peinetas.
Y muy cerca de la fuente,
de proporciones esbeltas
se levanta otra gran torre
y la casa más estrecha.
EL Palacio del Marqués
de Dos Aguas representa
la Valencia más barroca
que actualmente se conserva.
Una vasija redonda,
y un carcaj con varias flechas
cercada por cocodrilos
se ve en la parte derecha.
Y un gran león recostado
vimos en la parte izquierda
de la rococó portada
de esta casa solariega.
Permanece en mi retina,
la alcoba con su bañera,
el Fumoir y el Oratorio
que están en planta primera.
Y el amplio salón de baile
presenta una gran riqueza
para las diversas danzas
de las personas burguesas.
Vi Sala de las Carrozas
al bajar las escaleras,
y una típica cocina
en valenciana vivienda.
En Mercado de Colón
y su ruta paralela
se levanta el modernismo
con sus magnificas huellas.
La luz del atardecer,
en valenciana Albufera
te llevara a El Palmar
y a sus barracas estrechas.
Al final del viejo cauce
la famosa ciudadela
de Santiago Calatrava
me sorprende sin reservas.
En el gigantesco acuario
disparo tras las vidrieras
al fiero depredador
y al pez luna con aletas.
Vimos dos focas nadando
como bailarinas prietas
y al friolero pingüino
buscando a su dulcinea.
Allí buscamos a Nemo,
el pez payaso, y la Estrella,
curioso animal marino
que habita en la gran pecera.
Son los leones marinos
con sus pequeñas orejas
y los delfines payasos
la diversión de la fiesta.
Y al ave Ibis escarlata,
pájaro de gran belleza,
con su largo y fino pico
vimos en la pajarera.
Un recinto sosegado
para degustar su mesa.
es la laguna de Estany,
en el pueblo de Cullera.
En el Puerto de Valencia
bajo las nubes viajeras
descubrí Velas y Vientos
soñando entre candilejas.
En los jardines del Turia
vi gárgolas gigantescas,
son los guardianes del puente
con sus temibles cabezas.