mauricio aguirre
Poeta fiel al portal
Drenadas están las venas de la princesa
del río,
su sangre es vida para el vampiro que en
oscuro jardín reposa,
por ser hijo de la bruma y portador del
anémico desamor de epopeya.
Entre sus huesos existe un hueco vacío
y sin palpito,
El ama sin corazón, es un cadáver de
vampiro lleno de libido e indignación.
Sus ojos rojos hipnotizan a la mujer que
ansia,
sus colmillos de marfil succionan e inmortalizan
la muerte en vida de su amada princesa del río.
No hay vida en sus cuerpos, pero hay amor
en sus rostros,
no hay crucifijos ni moralidad en su entorno
solo los ataúdes y la oscuridad,
en un sempiterno idilio lleno de oprobios.
Océanos de tiempo recorren llevados como en
un imán,
con las venas de otras victimas se ensañan,
hasta que su piel blanquese con la sangre
nutriente,
así muerte y vida de un solo color se tiñen
y por un mismo amor se unen.
del río,
su sangre es vida para el vampiro que en
oscuro jardín reposa,
por ser hijo de la bruma y portador del
anémico desamor de epopeya.
Entre sus huesos existe un hueco vacío
y sin palpito,
El ama sin corazón, es un cadáver de
vampiro lleno de libido e indignación.
Sus ojos rojos hipnotizan a la mujer que
ansia,
sus colmillos de marfil succionan e inmortalizan
la muerte en vida de su amada princesa del río.
No hay vida en sus cuerpos, pero hay amor
en sus rostros,
no hay crucifijos ni moralidad en su entorno
solo los ataúdes y la oscuridad,
en un sempiterno idilio lleno de oprobios.
Océanos de tiempo recorren llevados como en
un imán,
con las venas de otras victimas se ensañan,
hasta que su piel blanquese con la sangre
nutriente,
así muerte y vida de un solo color se tiñen
y por un mismo amor se unen.