Llego a las tierras del sol,
tras caminar mil caminos.
llego hambriento de belleza
y de versos peregrinos.
Llevo polvo hasta en las cejas,
llego cansado y molido,
también ronco de cantar
mis coplas, rimas y ripios.
Desde lejos vi brillar
por encima de los pinos
una cruz que dominaba
las almenas de un castillo.
Mi corazón se alegró:
¡Encontraría destino
donde sacudir el polvo,
reposar el cuerpo herido,
saciar muchas de mis hambres
y dar a mi mente alivio!
Mas también sintió temor:
¿Ese resplandor tan vivo
no será de las hogueras
que encendieron los malditos?
¿Quién reina en este lugar?
¿Quién el dueño del castillo?
¿Será un señor liberal?
¿Será un tirano proscrito?
Dudo, mas, me acercaré
con cuidado que mi instinto
pronto lo averiguará,
tiene experiencia y es fino.
¡Ah, del castillo! ¿Me abrís?
¡Soy trovador peregrino!
tras caminar mil caminos.
llego hambriento de belleza
y de versos peregrinos.
Llevo polvo hasta en las cejas,
llego cansado y molido,
también ronco de cantar
mis coplas, rimas y ripios.
Desde lejos vi brillar
por encima de los pinos
una cruz que dominaba
las almenas de un castillo.
Mi corazón se alegró:
¡Encontraría destino
donde sacudir el polvo,
reposar el cuerpo herido,
saciar muchas de mis hambres
y dar a mi mente alivio!
Mas también sintió temor:
¿Ese resplandor tan vivo
no será de las hogueras
que encendieron los malditos?
¿Quién reina en este lugar?
¿Quién el dueño del castillo?
¿Será un señor liberal?
¿Será un tirano proscrito?
Dudo, mas, me acercaré
con cuidado que mi instinto
pronto lo averiguará,
tiene experiencia y es fino.
¡Ah, del castillo! ¿Me abrís?
¡Soy trovador peregrino!
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