César Guevar
Poeta que considera el portal su segunda casa
Mi vida se desvanece
como la luz de mis ojos
me acribilla cruel penar
vorágine, sueño roto.
Yo mismo le dije adiós.
Yo mismo
fue doloroso.
Yo mismo enterré el puñal
artero, hasta el mismo fondo.
Y al momento que lo hacía
me hundía en oscuro pozo
de soledad, de delirio,
de amargura sin retorno.
Por eso vomito espinas
y contamino de rojo
cuanto poema mi mano
rescata de los destrozos.
¡Madrugada indiferente
cuando provoca tan solo
voluntaria muerte darse
y que se termine todo!
La vi, no pude evitarlo;
herví, me sentí celoso
porque le mandaba un beso
por sus versos, justo a otro.
Mas por fin logré entender
entre lágrimas y encono,
que ella intenta proseguir
su camino con decoro.
Adiós, mi Lirio del Mar,
adiós te digo y afronto,
mujer, que has de ser feliz.
Adiós, y no importa el costo.
César Guevara. Agosto y duelo. 2014
César Guevara. Agosto y duelo. 2014