Mario Francisco LG
Un error en la Matrix
Romántico Desesperado
Por Andrés Amendizabal
La suave presencia del verano,
me vuelve sumiso
e incrementa la lluvia
de mis ojos, el llanto.
Me he vuelto distraído,
tan fácil ahora me desespero,
no aguanto el paso de las horas,
me vuelvo nostálgico y ya no duermo.
Calambres de tristeza
castigan a mi mano,
no aparto su sonrisa de mi mente,
estoy desesperado, cada día mas la amo.
No es un castigo que la ame,
al contrario, ella es mi bendición.
Pero ¡joder! ¡Maldición!
¿Cómo diablos le hago,
para hacerle en entrega personal mi corazón?
Por Andrés Amendizabal
La suave presencia del verano,
me vuelve sumiso
e incrementa la lluvia
de mis ojos, el llanto.
Me he vuelto distraído,
tan fácil ahora me desespero,
no aguanto el paso de las horas,
me vuelvo nostálgico y ya no duermo.
Calambres de tristeza
castigan a mi mano,
no aparto su sonrisa de mi mente,
estoy desesperado, cada día mas la amo.
No es un castigo que la ame,
al contrario, ella es mi bendición.
Pero ¡joder! ¡Maldición!
¿Cómo diablos le hago,
para hacerle en entrega personal mi corazón?