Calla la esperanza de la Rosa.
Aferrada a las espinas de tus besos
nace esta canción desesperada,
cimentando la rosa del amor,
inventando poesía sin los versos
olvidados dentro del corazón.
Nace en la brisa un beso deseado,
perdido en el camino que los dos
añoramos sentir tan cerca y
recorro tu cuerpo inocente para
apagar la sed que tengo de ti.
Ánfora vacía de ilusión cautivada por
mujer seductora de estrofas perennes,
acércate al arracife del cantor que
remando en la cueva de los verdes lagos,
tañe al viento mi voz que te conoce y se
esconde en la lava de tu mar de fondo.
Isla nacarada del volcán de tu cuerpo,
navegante fluvio de alma corsaria,
mésame con tus sensuales manos
antes de que tu amor zozobre sin cariño,
temiendo besar tus labios cerca de los míos.
Ellos que conocen el lenguaje del amor,
donde abordar la levedad de tu pureza,
entre las madreselvas de tus rosas amadas
susurro en tus ojos la quietud del alma,
empezando a amarte ante de conocerte para
ocultame contigo, soñando amarte eternamente.
Aferrada a las espinas de tus besos
nace esta canción desesperada,
cimentando la rosa del amor,
inventando poesía sin los versos
olvidados dentro del corazón.
Nace en la brisa un beso deseado,
perdido en el camino que los dos
añoramos sentir tan cerca y
recorro tu cuerpo inocente para
apagar la sed que tengo de ti.
Ánfora vacía de ilusión cautivada por
mujer seductora de estrofas perennes,
acércate al arracife del cantor que
remando en la cueva de los verdes lagos,
tañe al viento mi voz que te conoce y se
esconde en la lava de tu mar de fondo.
Isla nacarada del volcán de tu cuerpo,
navegante fluvio de alma corsaria,
mésame con tus sensuales manos
antes de que tu amor zozobre sin cariño,
temiendo besar tus labios cerca de los míos.
Ellos que conocen el lenguaje del amor,
donde abordar la levedad de tu pureza,
entre las madreselvas de tus rosas amadas
susurro en tus ojos la quietud del alma,
empezando a amarte ante de conocerte para
ocultame contigo, soñando amarte eternamente.
Cuélebre