Rei Regis Caceres
Poeta que considera el portal su segunda casa
Vientos de oropel de filo de hojalata
han diezmado impune mis sembrados,
no queda espiga de trigo de su estrago
y menos la rosa que sembré a su lado
El otoño traerá la tempestad de oriente,
abrigaré mi alma contra el frío viento,
en invierno calentaré mi cama con latidos
de un corazón armado en sentimiento
Esperaré al deshielo de mis huesos,
derretirse la nieve sobre el valle,
florecer los mirtos y frambuesos
y a que la voz de la ventisca calle
Al arribar lozana la nueva primavera,
regaré mi huerto con mi sangre ardiente
y otra rosa germinará en la pradera,
para recuerdo de mi amor ausente
RR
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