CABEL
Poeta recién llegado
Prodigado al filo de mis manos,
amanece tu horizonte de carne
con su perenne caricia
de hojas alejándose
y el murmullo de sábanas
que despoja los silencios.
No he olvidado,
el rosa imperfecto de tus labios
abriendo orquídeas amarillas
en la boca de mi estómago.
Como tierra removida
bajo mi vientre de lluvia,
amaneces en mí,
como lengua que sembraba nostalgias
alrededor de los ombligos.
Y empiezo a ser,
luz atardecida de la mañana,
ávido otoño desplomándose
ante tus pétalos devorantes
de incipiente primavera.
amanece tu horizonte de carne
con su perenne caricia
de hojas alejándose
y el murmullo de sábanas
que despoja los silencios.
No he olvidado,
el rosa imperfecto de tus labios
abriendo orquídeas amarillas
en la boca de mi estómago.
Como tierra removida
bajo mi vientre de lluvia,
amaneces en mí,
como lengua que sembraba nostalgias
alrededor de los ombligos.
Y empiezo a ser,
luz atardecida de la mañana,
ávido otoño desplomándose
ante tus pétalos devorantes
de incipiente primavera.