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¡Rosa mía ...!

¡Flor de rojo color
regálame en sus manos
para que al dulzor
me pose en sus labios!

¡Dile que la quiero
y con tu aroma espero
ya me vea en el cielo
al darme su amor ...!

Anthua62
México 29-03-25
La pasión del corazón.
Dulce representación del amor.
Siempre es un honor visitarle y saludarle, desde mi humilde Habana.
 
Todo un Don Juan, creo que este a su lado se sentiría pequeño a su lado amigo Anthua.
Un fuerte abrazo.

... Había una vez una mujer muy, muy, pero muy bella, Irma. Esa que tú sabes: la más hermosa, sensual, voluptuosa y deseada de todo el poblado ... Orgullosa como bella, se erguía tan igual como una una Reyna, y su contemplar era deleitoso de verdad para el que le viera pasar: todo un espectáculo, inevitable. Por eso inclusive, quien llevaba del brazo a su propia esposa o novia, era siempre vigilado por su acompañante y frecuentemente había las obvias discusiones. Los ancianos y mujeres, los primeros mirando al cielo como agradeciendo por ver la dicha su creación, y las segundas reconociendo con envidia abierta, también le admiraban. Y los jovencitos, solteros, casados y demás, le miraban con franco y discreto o abierto deseo.

No es una exageración, ella era Malena, Mónica Bellucci, pero en la más perfecta versión mexicana. Todos la pretendían tan pronto verla. Esa deliciosa criatura, hija de don Carlos, un exitoso y adinerado Señor, Señor de muchísimas carnicerías, eligió entre aquellos que le ofrecían joyas y se arrodillaban prácticamente ante su hermosura, asomando entre sendos racimos de
flores ... a un humilde poeta.

Fue un amor torrencial y apasionado, inspiración sublime. Nada impidió el romance pues ella era dueña además de un carácter inquebrantable, y su padre también se rendía a sus deseos. Qué fortuna. ... "Era su beso y su mirar en la entrega el infinito y precioso Universo, y sus manos, oh, sus manos, ahí en la espalda y el rostro, oh, cómo pintaron el cielo: Inolvidable...!

Ese humilde trovador y poeta que rendía su canto a esta beldad, fui yo. ¡Ah qué dicha eterna ...!
Eso hace la poesía querido amigo: suele atraer con su canto y encanto cuando se inspira en la hermosura, inclusive a las más bellas princesas y Reinas...

Tengo una tesis: ¡por eso hasta hoy que ya soy un viejo, sigo siendo un empedernido enamorado! Sin querer queriendo, la busco, ¡pero aún hasta hoy ya no la he vuelto a encontrar! Todas son bellísimas, pero como ella, lo digo con absoluto respeto, ninguna...

Con todo mi abrazo, desde México a España Patria Hermosa,

Anthua62
 
Última edición:
... Había una vez una mujer muy, muy, pero muy bella, Irma. Esa que tú sabes: la más hermosa, sensual, voluptuosa y deseada de todo el poblado ... Orgullosa como bella, se erguía tan igual como una una Reyna, y su contemplar era deleitoso de verdad para el que le viera pasar: todo un espectáculo, inevitable. Por eso inclusive, quien llevaba del brazo a su propia esposa o novia, era siempre vigilado por su acompañante y frecuentemente había las obvias discusiones. Los ancianos y mujeres, los primeros mirando al cielo como agradeciendo por ver la dicha su creación, y las segundas reconociendo con envidia abierta, también le admiraban. Y los jovencitos, solteros, casados y demás, le miraban con franco y discreto o abierto deseo.

No es una exageración, ella era Malena, Mónica Bellucci, pero en la más perfecta versión mexicana. Todos la pretendían tan pronto verla. Esa deliciosa criatura, hija de don Carlos, un exitoso y adinerado Señor, Señor de muchísimas carnicerías, eligió entre aquellos que le ofrecían joyas y se arrodillaban prácticamente ante su hermosura, asomando entre sendos racimos de
flores ... a un humilde poeta.

Fue un amor torrencial y apasionado, inspiración sublime. Nada impidió el romance pues ella era dueña además de un carácter inquebrantable, y su padre también se rendía a sus deseos. Qué fortuna. ... "Era su beso y su mirar en la entrega el infinito y precioso Universo, y sus manos, oh, sus manos, ahí en la espalda y el rostro, oh, cómo pintaron el cielo: Inolvidable...!

Ese humilde trovador y poeta que rendía su canto a esta beldad, fui yo. ¡Ah qué dicha eterna ...!
Eso hace la poesía querido amigo: suele atraer con su canto y encanto cuando se inspira en la hermosura, inclusive a las más bellas princesas y Reinas...

Tengo una tesis: ¡por eso hasta hoy que ya soy un viejo, sigo siendo un empedernido enamorado! Sin querer queriendo, la busco, ¡pero aún hasta hoy ya no la he vuelto a encontrar! Todas son bellísimas, pero como ella, lo digo con absoluto respeto, ninguna...

Con todo mi abrazo, desde México a España Patria Hermosa,

Anthua62

Muy agradecido por su dilatada y prosaica respuesta amigo Anthua..
Por supuesto que es usted un enamorado empedernido, eso nadie lo niega.
Un fuerte abrazo amigo mio.

 
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