aoz
Poeta recién llegado
II
Amor de mil rezos, vuelve al sendero
y riega tu luz;
emigra el ave de la esperanza,
por lo menos
Por lo que ofrezco,
por el tejado de estrellas que eclipsan que dan vueltas
Quiero amarte como mereces, sin la red de la rutina,
con el reflejo real de lo que eres,
tú,
solamente tú
radiante belleza
A toda voluntad esculpiste el sueño,
mi único diseño,
y ahora eres tú, mi preciosa estela
orbitando mi íntimo universo.
Amor de mil recuerdos, vuelve a mi sendero
y riega luminiscencia
A toda plenitud te extraño;
el horizonte de tu voz
cuando reías entre tus labios,
cuando amarte fue arte
y la condenación
del corazón,
cuando libre volaste
en el rizo de la perfección,
con tu bondad de ángel
y la fuerza del león.
Cuando siendo tú feliz
me hacías vivir
y mi vida cambio
¡Amor de mil, de eternos,
desea aunque sea
olvidarme por completo!
¡Porque el gris de mi cielo cuela
intrusa tu cara!
¡Una luz lumínica, un latir,
un verso abriendo pétalos,
tu mirada Rosana!
Amor en su fin,
vuelve para abrir el alba,
por el girasol
y su sol,
por el mar
que me recuerda a ti,
por la nada de éste amor
que todavía te ama
Rosana
Amor de mil rezos, vuelve al sendero
y riega tu luz;
emigra el ave de la esperanza,
por lo menos
Por lo que ofrezco,
por el tejado de estrellas que eclipsan que dan vueltas
Quiero amarte como mereces, sin la red de la rutina,
con el reflejo real de lo que eres,
tú,
solamente tú
radiante belleza
A toda voluntad esculpiste el sueño,
mi único diseño,
y ahora eres tú, mi preciosa estela
orbitando mi íntimo universo.
Amor de mil recuerdos, vuelve a mi sendero
y riega luminiscencia
A toda plenitud te extraño;
el horizonte de tu voz
cuando reías entre tus labios,
cuando amarte fue arte
y la condenación
del corazón,
cuando libre volaste
en el rizo de la perfección,
con tu bondad de ángel
y la fuerza del león.
Cuando siendo tú feliz
me hacías vivir
y mi vida cambio
¡Amor de mil, de eternos,
desea aunque sea
olvidarme por completo!
¡Porque el gris de mi cielo cuela
intrusa tu cara!
¡Una luz lumínica, un latir,
un verso abriendo pétalos,
tu mirada Rosana!
Amor en su fin,
vuelve para abrir el alba,
por el girasol
y su sol,
por el mar
que me recuerda a ti,
por la nada de éste amor
que todavía te ama
Rosana