Rogelio Miranda
Poeta que considera el portal su segunda casa
2-8-2013 Rosario # 9
No puedo conciliar el sueño mientras te pienso suya,
atrapada e indefensa entre sus brazos hérculeos,
siendo presa a su gusto de sus feroces mandículas,
comiéndote a besos toda...con salvaje apetito desenfrenado,
enterrándote sus largos colmillos... desgarrándote toda la noche.
¡Niégamelo! ¿Dime que no es cierta esta realidad que me atormenta?
Y que noche tras noche, la fiera endemoniada enloquecida,
sale en busca de su misma presa, y que por su tacto felino
siempre te encuentra. Y nuevamente te acecha hasta el extremo,
hasta hacerte suya.
¡ Imáginate! Como puedo conseguir el sueño,
si sucede todo ésto mientras lo pienso,
_irremediablemente_
Pero la solución tu la tienes si quisieras,
solo falta que te decidas
mi dulce Rosario, por el bien de los dos.
Autor: Rogelio Miranda
No puedo conciliar el sueño mientras te pienso suya,
atrapada e indefensa entre sus brazos hérculeos,
siendo presa a su gusto de sus feroces mandículas,
comiéndote a besos toda...con salvaje apetito desenfrenado,
enterrándote sus largos colmillos... desgarrándote toda la noche.
¡Niégamelo! ¿Dime que no es cierta esta realidad que me atormenta?
Y que noche tras noche, la fiera endemoniada enloquecida,
sale en busca de su misma presa, y que por su tacto felino
siempre te encuentra. Y nuevamente te acecha hasta el extremo,
hasta hacerte suya.
¡ Imáginate! Como puedo conseguir el sueño,
si sucede todo ésto mientras lo pienso,
_irremediablemente_
Pero la solución tu la tienes si quisieras,
solo falta que te decidas
mi dulce Rosario, por el bien de los dos.
Autor: Rogelio Miranda