hosam
Poeta recién llegado
Lluvia de pétalos amarillos,
cenizas del sol...
Cien y un año de soledad absoluta...
El lector ya no tiene quien le escriba.
Quien mojará su pluma de magia
y escribirá los cuentos que quedaron sin contar?
El viento se detuvo un instante,
menos de un segundo,
suficiente para alterar su rumbo y
formar remolinos salvajes.
Suficiente para arrancarle al mundo y
a la literartura algunas letras, algunas vocales.
Se detuvo, se marchó y al rato volvió a detenerse...
y regresó, nunca se marchó.
Dio la inevitable vuelta de un siglo en un segundo.
Nunca se fue,... no señor, nunca se marchó.
Llueven pétalos amarillos,
cubren el mundo como una alfombra de sol.
Humildemente a Don Gabo,
descansa en paz.
cenizas del sol...
Cien y un año de soledad absoluta...
El lector ya no tiene quien le escriba.
Quien mojará su pluma de magia
y escribirá los cuentos que quedaron sin contar?
El viento se detuvo un instante,
menos de un segundo,
suficiente para alterar su rumbo y
formar remolinos salvajes.
Suficiente para arrancarle al mundo y
a la literartura algunas letras, algunas vocales.
Se detuvo, se marchó y al rato volvió a detenerse...
y regresó, nunca se marchó.
Dio la inevitable vuelta de un siglo en un segundo.
Nunca se fue,... no señor, nunca se marchó.
Llueven pétalos amarillos,
cubren el mundo como una alfombra de sol.
Humildemente a Don Gabo,
descansa en paz.