dimas claudio
Dimas Claudio
Rosas amarillas bajo tu ventana. Ya no son rojas, ni siquiera blancas. Tampoco están más los claveles que adornaban nuestra primavera. Solo rosas amarillas quedaron, en el otoño de tu olvido. Cuando llegue el invierno, estas rosas, como las otras, morirán. Con sus pétalos marchitos tejeré la mortaja de nuestro amor, cavare su tumba y quedara enterrado entre tantas historias inconclusas. Rezare una oración, por su descanso y cada tanto vendré dejarle una flor.
Ay amor, lo nuestro duro solo una primavera. Yo era muy poco para tu vida aventurera. Me desbordo tu risa y tus deseos de vivir. No pude contenerte. Fuiste como un huracán de alegría y asombro. Tu destino era partir y mi destino era quererte. Veras a mil más como yo, pero yo no encontrare otra como tú.
Hasta siempre amor y gracias, por tus rosas amarillas.
Dimas
Ay amor, lo nuestro duro solo una primavera. Yo era muy poco para tu vida aventurera. Me desbordo tu risa y tus deseos de vivir. No pude contenerte. Fuiste como un huracán de alegría y asombro. Tu destino era partir y mi destino era quererte. Veras a mil más como yo, pero yo no encontrare otra como tú.
Hasta siempre amor y gracias, por tus rosas amarillas.
Dimas