Andres Maizel
Poeta fiel al portal
En este mundo que vivimos muy demente,
se venden rosas desesperadas llenas de ilusión,
el pudiente derrocha una moneda indiferente,
hay espinas en manos del indigente con picazón.
Sin chistar mucho hambre domina su corazón,
sus monedas con agrado y sonriente se las guarda,
se aleja el galán altivo y con su pilcha sin razón,
sin saber ya calmó un corazón que tal vez mañana arda.
se venden rosas desesperadas llenas de ilusión,
el pudiente derrocha una moneda indiferente,
hay espinas en manos del indigente con picazón.
Sin chistar mucho hambre domina su corazón,
sus monedas con agrado y sonriente se las guarda,
se aleja el galán altivo y con su pilcha sin razón,
sin saber ya calmó un corazón que tal vez mañana arda.
Copyright
© A.M. (Derechos reservados)
© A.M. (Derechos reservados)