Morgan H.Yabar
Poeta que considera el portal su segunda casa
La sombra siempre besa como la sombra,
el dulce flagelo de sentir sus espinas en la boca.
La acedia encallada en las latitudes,
como filigranas;
a mí encanta cuando juega
en ese jardín tan cerca de Eleusis.
Descenso como onda,
fruto mitad y mi mitad,
¡Siempre tan injusto!
Alianza tan angosta, tan pequeña
que teje el cielo como techo,
si le da por llover,
abismos se precipitan
gota por gota
para desgranarse
los ojos como niño
o admirar la cohorte
de fulgores del rayo
emancipando tinieblas.
La postura sojuzgada,
la sonrisa afilada,
los humores
en nuestro rostro bifronte;
para que el otoño regrese en otro otoño
Y la primavera emule
siempre su propia quimera.
como filigranas;
a mí encanta cuando juega
en ese jardín tan cerca de Eleusis.
Descenso como onda,
fruto mitad y mi mitad,
¡Siempre tan injusto!
Alianza tan angosta, tan pequeña
que teje el cielo como techo,
si le da por llover,
abismos se precipitan
gota por gota
para desgranarse
los ojos como niño
o admirar la cohorte
de fulgores del rayo
emancipando tinieblas.
La postura sojuzgada,
la sonrisa afilada,
los humores
en nuestro rostro bifronte;
para que el otoño regrese en otro otoño
Y la primavera emule
siempre su propia quimera.
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