café en chernobyl
Poeta recién llegado
Rostro de bulárcama
Describiré mi fealdad en pétalos,
besos en el muro, bocas en un faro.
Un barco sin mucho peso
en la palma de la mano. Mi amor,
los huesos del esqueleto tiemblan de ardor.
En un campo de minas desactivadas,
un espantapájaros y un rehilete,
y los copos de nieve que nos recuerdan el otoño.
Amo tus manos, que sin decir mucho,
conversan. Chimeneas, copa Jerez, tomos de Proust.
El tiempo es medido por hilos,
cuantos recuerdo ahorcados. El cadáver
en la cornisa. Su carrillo como el de una mora.
Sus parpados morados como un higo.
Olvido tu nombre. Me aferro a la escoba.
No soy tan buen tipo.
Toma el cuchillo, parte el pastel.
Describiré mi fealdad en pétalos,
besos en el muro, bocas en un faro.
Un barco sin mucho peso
en la palma de la mano. Mi amor,
los huesos del esqueleto tiemblan de ardor.
En un campo de minas desactivadas,
un espantapájaros y un rehilete,
y los copos de nieve que nos recuerdan el otoño.
Amo tus manos, que sin decir mucho,
conversan. Chimeneas, copa Jerez, tomos de Proust.
El tiempo es medido por hilos,
cuantos recuerdo ahorcados. El cadáver
en la cornisa. Su carrillo como el de una mora.
Sus parpados morados como un higo.
Olvido tu nombre. Me aferro a la escoba.
No soy tan buen tipo.
Toma el cuchillo, parte el pastel.
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