Llegaron con sus rotuladores verdes
y la sed en los dedos urticantes
en clave de dejarlo caer al trapecio de las deshoras
cuando el pecho acompaña con su percusión
Y los malabaristas ambulantes
donde se van dejando rastros de astros
con los diámetros del hambre…
Llegan las locomotoras psicodélicas
y las orugas que se comen la tormenta
al taller de cartón donde repararnos
Llegaste compañera
con tus cabellos que anuncian al viento
un himno de plata sobre el mar
tus ojos son la lumbre azul de mis sueños
de tu bolso esos periquitos que salían en bicicleta
y al fondo del plato donde llegaron la catedral y el barrio
las ventanas lluviosas bajo la piel
y la clarividencia en sus labios sobre mis costillas de pez.
y la sed en los dedos urticantes
en clave de dejarlo caer al trapecio de las deshoras
cuando el pecho acompaña con su percusión
Y los malabaristas ambulantes
donde se van dejando rastros de astros
con los diámetros del hambre…
Llegan las locomotoras psicodélicas
y las orugas que se comen la tormenta
al taller de cartón donde repararnos
Llegaste compañera
con tus cabellos que anuncian al viento
un himno de plata sobre el mar
tus ojos son la lumbre azul de mis sueños
de tu bolso esos periquitos que salían en bicicleta
y al fondo del plato donde llegaron la catedral y el barrio
las ventanas lluviosas bajo la piel
y la clarividencia en sus labios sobre mis costillas de pez.
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