Ogrise
Poeta recién llegado
Alegría,
pequeña-tierna flor
del jardín de la felicidad,
no oses alcanzar mis pasos,
no te unas risueña
a mi triste caminar,
déjame, a mi,
peregrino del sueño perdido,
déjame con mi lamento,
déjame llorar con la viuda,
con el huérfano,
con la madre y el hermano
de cada muerto,
déjame maldecir cada bala
disparada contra el pueblo.
Alegría,
pequeña-tierna flor,
adelántate, avanza veloz
a ese punto de mi inevitable destino,
allá adonde termina el horizonte,
y allí espérame,
consérvate impoluta
hasta el día de mi entierro,
conviértete en el tesoro
que de mi hereden mis nietos,
repártete por el mundo
como un aroma eterno
y haz que quede libertad
en lugar de mi recuerdo.
pequeña-tierna flor
del jardín de la felicidad,
no oses alcanzar mis pasos,
no te unas risueña
a mi triste caminar,
déjame, a mi,
peregrino del sueño perdido,
déjame con mi lamento,
déjame llorar con la viuda,
con el huérfano,
con la madre y el hermano
de cada muerto,
déjame maldecir cada bala
disparada contra el pueblo.
Alegría,
pequeña-tierna flor,
adelántate, avanza veloz
a ese punto de mi inevitable destino,
allá adonde termina el horizonte,
y allí espérame,
consérvate impoluta
hasta el día de mi entierro,
conviértete en el tesoro
que de mi hereden mis nietos,
repártete por el mundo
como un aroma eterno
y haz que quede libertad
en lugar de mi recuerdo.
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