Sergi Siré
Poeta asiduo al portal
Ruego me alquiles tus ojos
para verme desde fuera la boca desencajada
las mejillas sonrojadas
y tartamudeas al ritmo de tus palabras.
Ruego me prestes un rato tus párpados
para no ver lo que hago
porque me avergüenzo de tanto hacer el payaso
por conquistar, solamente en sueños, tus ojos.
Me instalaré por un rato en tus ojos
para mirar con desprecio el asfalto
para mirarte de reojo el pecho a ratos
para tintar mi garganta de verano.
Solicito que me aguardes de alquiler tus ojos
quiero aprender tu idioma, el de los besos
quiero catar tu gastronomia de intimidad
podría hacer senderismo por tus huesos.
Pagaré por adelantado tus delicados dedos
la sonrisa de tus labios
la arena de tu piel tostada
los duendes a tu lomo tatuados.
Ruego asomarme al país de tus ojos
habitáculo de secretos y susurros
comidilla de impacientes y astutos
el deseo más prohibido de Adán.
Quiero vivir en un país como tus ojos
más nítido que las horas que el tiempo deshecha,
más lúcido y real.
Quiero habitar un país como tus ojos;
tu piel navegando en mi piel,
las coincidencias, la respiración.
las horas que sin saberlo se unen a tus ojos.
un bolero y el abrir y cerrar de puertas,
sabiendo que nuestro camino sigue siendo el viento.
Mas el lenguaje no basta, ni el fragmento del sol
que guardabas en tu cuerpo para entregármelo
tras un ir y venir poblado de voces.
Brindo por lo que fue y por lo que será,
por lo que no fue y jamás será,
por eso brindo, por el impulso y el "qué será".
Y en ese país formar un gobierno
de ilusiones que manejen mariposas,
que las nubes bailen cada noche y las estrellas nos regalen lunares brillantes.
Desde las enrarecidas calles me haces señas
para que no ande a tientas,
ciego, borracho o como yo.
El aire de la mañana se suspende allá afuera.
Mañana "qui sa lo cua" Mañana será como vivir en el país de tus ojos.[/CENTER]
para verme desde fuera la boca desencajada
las mejillas sonrojadas
y tartamudeas al ritmo de tus palabras.
Ruego me prestes un rato tus párpados
para no ver lo que hago
porque me avergüenzo de tanto hacer el payaso
por conquistar, solamente en sueños, tus ojos.
Me instalaré por un rato en tus ojos
para mirar con desprecio el asfalto
para mirarte de reojo el pecho a ratos
para tintar mi garganta de verano.
Solicito que me aguardes de alquiler tus ojos
quiero aprender tu idioma, el de los besos
quiero catar tu gastronomia de intimidad
podría hacer senderismo por tus huesos.
Pagaré por adelantado tus delicados dedos
la sonrisa de tus labios
la arena de tu piel tostada
los duendes a tu lomo tatuados.
Ruego asomarme al país de tus ojos
habitáculo de secretos y susurros
comidilla de impacientes y astutos
el deseo más prohibido de Adán.
Quiero vivir en un país como tus ojos
más nítido que las horas que el tiempo deshecha,
más lúcido y real.
Quiero habitar un país como tus ojos;
tu piel navegando en mi piel,
las coincidencias, la respiración.
las horas que sin saberlo se unen a tus ojos.
un bolero y el abrir y cerrar de puertas,
sabiendo que nuestro camino sigue siendo el viento.
Mas el lenguaje no basta, ni el fragmento del sol
que guardabas en tu cuerpo para entregármelo
tras un ir y venir poblado de voces.
Brindo por lo que fue y por lo que será,
por lo que no fue y jamás será,
por eso brindo, por el impulso y el "qué será".
Y en ese país formar un gobierno
de ilusiones que manejen mariposas,
que las nubes bailen cada noche y las estrellas nos regalen lunares brillantes.
Desde las enrarecidas calles me haces señas
para que no ande a tientas,
ciego, borracho o como yo.
El aire de la mañana se suspende allá afuera.
Mañana "qui sa lo cua" Mañana será como vivir en el país de tus ojos.[/CENTER]