Miguel Angel C.B.
Poeta recién llegado
Ruleta Rusa
Puedo sentirlo cuando me miras,
cuando aprietas con fuerza mi mano,
con un gesto imponente calmas a mi demonio interno
y saltamos otro obstáculo.
Caminamos una calle empinada
sosteniendo nuestras manos nos damos equilibrio
en un momento mis pies resbalan
y con tu abrazo detienes mi caída.
Juntos ante tal indisposición
luchando contra el mundo y la lógica
esa nuestra decisión
derrotando a cada paso el egoísmo,
los celos y la razón.
Buscamos una respuesta y encontramos una excusa
vivo con la inseguridad de no saber si mañana estaré con mi musa.
Luchando día a día
Y seguimos en esta maldita ruleta rusa.
Consumido en mirada sucias,
tanta envidia que carcome mis huesos,
tomo tu mano y escapo del infierno
y saltamos otro obstáculo.
Nuestros demonios del pasado nos acosan
nuestras emociones nos traicionan
pierdo el control y al abismo de la inseguridad caigo
y de nuevo tu abrazo detiene mi caída.
Y seguimos luchando contra la razón
el egoísmo y la indisposición
domar a los cuervos, esa mi intención
esperando que el día de mañana
verte no sea gracias a una negociación.
Espero que el cielo se despeje
y que nuestra relación deje de ser confusa
deseo que en tu mundo mi presencia deje de ser una intrusa
y que de una vez se termine
esta maldita ruleta rusa.
Puedo sentirlo cuando me miras,
cuando aprietas con fuerza mi mano,
con un gesto imponente calmas a mi demonio interno
y saltamos otro obstáculo.
Caminamos una calle empinada
sosteniendo nuestras manos nos damos equilibrio
en un momento mis pies resbalan
y con tu abrazo detienes mi caída.
Juntos ante tal indisposición
luchando contra el mundo y la lógica
esa nuestra decisión
derrotando a cada paso el egoísmo,
los celos y la razón.
Buscamos una respuesta y encontramos una excusa
vivo con la inseguridad de no saber si mañana estaré con mi musa.
Luchando día a día
Y seguimos en esta maldita ruleta rusa.
Consumido en mirada sucias,
tanta envidia que carcome mis huesos,
tomo tu mano y escapo del infierno
y saltamos otro obstáculo.
Nuestros demonios del pasado nos acosan
nuestras emociones nos traicionan
pierdo el control y al abismo de la inseguridad caigo
y de nuevo tu abrazo detiene mi caída.
Y seguimos luchando contra la razón
el egoísmo y la indisposición
domar a los cuervos, esa mi intención
esperando que el día de mañana
verte no sea gracias a una negociación.
Espero que el cielo se despeje
y que nuestra relación deje de ser confusa
deseo que en tu mundo mi presencia deje de ser una intrusa
y que de una vez se termine
esta maldita ruleta rusa.