AndrésCa
Poeta recién llegado
El frio del suave rocío de la noche
y el pesado ambiente nocturno se tragaban las palabras;
al parecer, ensoñado y semejante a un durmiente,
el olvido estaba de tu lado.
El resto de los entes nocturnos dormitaban o vigilaban,
sigilosa la media noche se adentraba,
y mientras tanto en medio de los dos se libraba una intensa batalla;
de mi lado solo estaba,
con los ojos esquivos y la mirada extraviada de un lugar a otro, la locura.
El ganador despojaba a los muertos de sus tesoros,
y al final quede sin nada.
Ahora tengo que dormitar en el eterno éter,
llenando mis palabras hasta que logren atravesar el inmenso vacío,
donde nuestras voces no alcanzan.
y el pesado ambiente nocturno se tragaban las palabras;
al parecer, ensoñado y semejante a un durmiente,
el olvido estaba de tu lado.
El resto de los entes nocturnos dormitaban o vigilaban,
sigilosa la media noche se adentraba,
y mientras tanto en medio de los dos se libraba una intensa batalla;
de mi lado solo estaba,
con los ojos esquivos y la mirada extraviada de un lugar a otro, la locura.
El ganador despojaba a los muertos de sus tesoros,
y al final quede sin nada.
Ahora tengo que dormitar en el eterno éter,
llenando mis palabras hasta que logren atravesar el inmenso vacío,
donde nuestras voces no alcanzan.