sara0305
Poeta fiel al portal
Besa la orquídea dorada
que dejaste entre mis pupilas
de mármol.
Arroja su tallo sediento
de púrpuras mentiras
escondidas en una lata
de sopa dañada.
Háblale despacio
al muñeco de trapo
que mira siempre
al este,
con esperanzas
de encontrar un remiendo
de la vieja que cosía sus brazos,
y ahora baila la danza de la
muerte.
Y así, entre arrullos de ruidos,
romances rotos, reacios
de piel lozana,
canta el himno de la tontería
que entonan las gargantas
de sapos saltones y
hadas con dientes afilados.
Cuando camines
y tu vientre sea
una llama voraz
de pasiones arrebatadas
dale una palmada,
cuéntale entre bromas
que tus dedos
fueron arrancados
por la última
dama enamorada
de la eterna verdad
vistiendo vaqueros
de fantasía.
Tarareando,
con la ignorancia
acompañando tu ironía,
regresa al país
del siempre, quizá
que se vanagloria
de los ángeles encadenados
en sus últimas ruinas.
que dejaste entre mis pupilas
de mármol.
Arroja su tallo sediento
de púrpuras mentiras
escondidas en una lata
de sopa dañada.
Háblale despacio
al muñeco de trapo
que mira siempre
al este,
con esperanzas
de encontrar un remiendo
de la vieja que cosía sus brazos,
y ahora baila la danza de la
muerte.
Y así, entre arrullos de ruidos,
romances rotos, reacios
de piel lozana,
canta el himno de la tontería
que entonan las gargantas
de sapos saltones y
hadas con dientes afilados.
Cuando camines
y tu vientre sea
una llama voraz
de pasiones arrebatadas
dale una palmada,
cuéntale entre bromas
que tus dedos
fueron arrancados
por la última
dama enamorada
de la eterna verdad
vistiendo vaqueros
de fantasía.
Tarareando,
con la ignorancia
acompañando tu ironía,
regresa al país
del siempre, quizá
que se vanagloria
de los ángeles encadenados
en sus últimas ruinas.