πxel
Enzo Molinari - πxel - Costa Rica
¿Dónde estarás?
mitad de mi corazón,
corazón de mis entrañas.
Le temo tanto a la soledad
que a veces te miro durmiendo
en mis canciones de cuna.
Y me asusto...
Me odio tanto
que a veces la ira me borra de tus recuerdos,
y tu recuerdo se borra de mi memoria.
Y eso me duele a diario, irrepetiblemente,
en mis adentros,
en mis anhelos.
Seguramente estarás en brazos de una verdadera Madre
y del Padre que sí supo amarnos desde antes
de que el tiempo fuera el tiempo.
Me estoy comiendo las uñas
porque no tengo nada más en mi alacena
y deseo arrancarme los cabellos que me quedan.
Espero mi juicio con paciente desesperación
y quiero irme tan lejos de aquí que ni las garras del hades
puedan desgarrame nuevamente el alma.
Perdón,
perdón por la herencia que un día anulé con mi voto secreto
y manché la papeleta con una X sobre tu rostro.
Perdón, Dios mío:
porque la continuidad inexistente de mi vida
ahora esta acabando por matarme.
Me quiero ir...
Ojalá estuvieras conmigo porque
sería todo un día de campo a la luz de tus carcajadas.
Pero hoy, mi día de campo se viste de gris
y me voy junto con doce toneladas de remordimientos
a volar en el destino final de la incertidumbre.
Hoy solo me acompaña una procesión inexorable de recuerdos
[que nunca tuve la valentía de arriesgarme a vivirlos]
a la fría bóveda eterna...
[dedicado a todas las hijas de María que decidieron optar por la alternativa de la Vida]
por πxel © http://poetas-dc.blogspot.com/2010/02/spa.html
mitad de mi corazón,
corazón de mis entrañas.
Le temo tanto a la soledad
que a veces te miro durmiendo
en mis canciones de cuna.
Y me asusto...
Me odio tanto
que a veces la ira me borra de tus recuerdos,
y tu recuerdo se borra de mi memoria.
Y eso me duele a diario, irrepetiblemente,
en mis adentros,
en mis anhelos.
Seguramente estarás en brazos de una verdadera Madre
y del Padre que sí supo amarnos desde antes
de que el tiempo fuera el tiempo.
Me estoy comiendo las uñas
porque no tengo nada más en mi alacena
y deseo arrancarme los cabellos que me quedan.
Espero mi juicio con paciente desesperación
y quiero irme tan lejos de aquí que ni las garras del hades
puedan desgarrame nuevamente el alma.
Perdón,
perdón por la herencia que un día anulé con mi voto secreto
y manché la papeleta con una X sobre tu rostro.
Perdón, Dios mío:
porque la continuidad inexistente de mi vida
ahora esta acabando por matarme.
Me quiero ir...
Ojalá estuvieras conmigo porque
sería todo un día de campo a la luz de tus carcajadas.
Pero hoy, mi día de campo se viste de gris
y me voy junto con doce toneladas de remordimientos
a volar en el destino final de la incertidumbre.
Hoy solo me acompaña una procesión inexorable de recuerdos
[que nunca tuve la valentía de arriesgarme a vivirlos]
a la fría bóveda eterna...
[dedicado a todas las hijas de María que decidieron optar por la alternativa de la Vida]
por πxel © http://poetas-dc.blogspot.com/2010/02/spa.html
Última edición: