noskrad
Poeta asiduo al portal
Finos contornos desbordan sensuales movimientos,
pícaras miradas encienden el más profundo fuego,
dejé pasar un ciclo de ensueños,
pero ahora que bailas para mí,
ante ti me inclino y te venero.
Primavera que nunca muere,
más energía que el Sol,
me has otorgado vida y amor.
Recuerdos lejanos perdieron peso,
aunque la tristeza por vidas pasadas no se fue lejos,
las preguntas ignoradas sentenciaron el destino del juego.
Los golpes del tambor marcan cada paso,
cada giro, cada salto,
de mi alma, de mi corazón,
que ha sido liberado de ese encierro sin elección.
No puedo negar que tus ojos me atrapan,
cuando percibo tristeza mi espíritu se levanta,
para compartirla, para cambiarla, para erradicarla.
Tan cerca de la luz, en un extraño frenesí,
tomando tú mano sé que a la oscuridad podemos ir,
sin dañar a nadie, sin dejar de escuchar al laúd y al nay.
Ante seres extraños, cada día pienso si son o fueron falsos,
me arrodillé y juré proteger,
pero la traición fue mi retribución.
Ahora puedo decir que realmente puedo olvidar,
a la injusticia y a la arrogancia,
de seres que tanto aprecié,
mi Saahirah, eres lo que siempre soñé.
pícaras miradas encienden el más profundo fuego,
dejé pasar un ciclo de ensueños,
pero ahora que bailas para mí,
ante ti me inclino y te venero.
Primavera que nunca muere,
más energía que el Sol,
me has otorgado vida y amor.
Recuerdos lejanos perdieron peso,
aunque la tristeza por vidas pasadas no se fue lejos,
las preguntas ignoradas sentenciaron el destino del juego.
Los golpes del tambor marcan cada paso,
cada giro, cada salto,
de mi alma, de mi corazón,
que ha sido liberado de ese encierro sin elección.
No puedo negar que tus ojos me atrapan,
cuando percibo tristeza mi espíritu se levanta,
para compartirla, para cambiarla, para erradicarla.
Tan cerca de la luz, en un extraño frenesí,
tomando tú mano sé que a la oscuridad podemos ir,
sin dañar a nadie, sin dejar de escuchar al laúd y al nay.
Ante seres extraños, cada día pienso si son o fueron falsos,
me arrodillé y juré proteger,
pero la traición fue mi retribución.
Ahora puedo decir que realmente puedo olvidar,
a la injusticia y a la arrogancia,
de seres que tanto aprecié,
mi Saahirah, eres lo que siempre soñé.