
¿Sabes dónde está Dios?
Empiezo a olvidarlo.
A cada paso, en cada afrenta...
Me es más difícil encontrarlo.
Esta escondido en tus adentros
tienes la aventura de encontrarlo,
pero la opaca mente cierra puertas
por miedo a quedar en segundo plano .
La mente está en segundo plano
de eso no hay duda...
Es el alma quien carga la culpa
por haber titubeado.
Mente y Alma son lo mismo,
dos guerreras por lo ufano,
solo quiere ser protagonistas
más el Espíritu, es el Amo.
Cual estatua de sal convertido
por dudar de mi Maestro,
la mente se me ha consumido
en un impasse que no es el nuestro.
Ese impasse tendrá que retractarse,
saber donde se perdió.
Solo volviendo a ese momento retomará
la maestría olvidada, que espera.
¿Pero acaso soy digno?
Aún el recuerdo me flagela
y me estigma el mismo signo
que me quema y congela.
Solo tú eres tu dueño
tu eliges castigo o perdón,
hazte un grandísimo favor
¡Trátate con amor!
Rosario - César
©®Todos los derechos reservados bajo el nombre de Jorge de Córdoba, Barak ben Asís, Cesarfco.cd[FONT="]∴
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