Sábes las mañanas que sufrí por tu ausencia
las tardes que creí morirme por tu desprecio
las noches que enfermé por tu distancia.
Sábes que he muerto y renacido
con una simple palabra o un gesto tuyo
una mirada, una caricia.
Sábes que he sentido el dolor de tu herida
y que mis lágrimas sabían a tu nombre
y que mis pasos eran erráticos.
Sábes que he vivido en la oscuridad de tus besos
y me he refugiado al calor de mis recuerdos
mientras susurraba tu cuerpo.
Sábes la nada en que me convertí
y cuanto he rezado a un Dios hiriente
rogándole que me salvase de mi mismo.
Sábes que nadé las aguas de tu vida
y me convertí en azulado pez
que atrapaste en tus nasas.
Sábes las vidas que pacté y cambié
y los versos que perdí, y los colores que no vi
y las veces que me doble en el dolor.
Sábes cuanto daño me hiciste ...
Sábes lo mucho que te amo ...
las tardes que creí morirme por tu desprecio
las noches que enfermé por tu distancia.
Sábes que he muerto y renacido
con una simple palabra o un gesto tuyo
una mirada, una caricia.
Sábes que he sentido el dolor de tu herida
y que mis lágrimas sabían a tu nombre
y que mis pasos eran erráticos.
Sábes que he vivido en la oscuridad de tus besos
y me he refugiado al calor de mis recuerdos
mientras susurraba tu cuerpo.
Sábes la nada en que me convertí
y cuanto he rezado a un Dios hiriente
rogándole que me salvase de mi mismo.
Sábes que nadé las aguas de tu vida
y me convertí en azulado pez
que atrapaste en tus nasas.
Sábes las vidas que pacté y cambié
y los versos que perdí, y los colores que no vi
y las veces que me doble en el dolor.
Sábes cuanto daño me hiciste ...
Sábes lo mucho que te amo ...