Nommo
Poeta veterano en el portal
Fuimos, ambos dos, felices, durante un tiempo.
Vaciándonos, el uno en el otro, como aguadores del signo Acuario.
Compartiendo nuestra Sabiduría milenaria, que habíamos atesorado estudiando en universidades distintas.
Pero todo acabó, el día que no quedaba nada en la jícara de agua.
Entonces, la monotonía impuso su pulso y ritmo en el día a día.
Sus latidos eran audibles y nos tapábamos los oídos, con nuestras manos.
Pero no podíamos hacer nada...
Oros, copas, bastos y espadas.
Diamantes, picas, tréboles y rombos.
¡ Rayos, truenos y centellas ! Si eres la más bella... ¿ Por qué he de tatuarme el hombro ?
Para variar...
¡ Haremos algo nuevo !
Seremos muy longevos...
¿ Te bebo, o no te bebo ?
Yo no quería ser cerveza rubia, ni roja ni negra. Yo quería estar solo.
Vaciándonos, el uno en el otro, como aguadores del signo Acuario.
Compartiendo nuestra Sabiduría milenaria, que habíamos atesorado estudiando en universidades distintas.
Pero todo acabó, el día que no quedaba nada en la jícara de agua.
Entonces, la monotonía impuso su pulso y ritmo en el día a día.
Sus latidos eran audibles y nos tapábamos los oídos, con nuestras manos.
Pero no podíamos hacer nada...
Oros, copas, bastos y espadas.
Diamantes, picas, tréboles y rombos.
¡ Rayos, truenos y centellas ! Si eres la más bella... ¿ Por qué he de tatuarme el hombro ?
Para variar...
¡ Haremos algo nuevo !
Seremos muy longevos...
¿ Te bebo, o no te bebo ?
Yo no quería ser cerveza rubia, ni roja ni negra. Yo quería estar solo.
Última edición: