Pradera de rosas y tulipanes engalanada,
preñada de castos arroyos de licuada plata,
con mantilla de verdes pecaminosos tapada.
De jazmines y azahares perfumada,
primavera de inocencia floreada,
bella, cándida y dulce confiada.
Y el verano hace su aparición esplendorosa,
el solano asola con suspiros encendidos,
la tierra se cuartea y se seca de agua pesarosa.
Y las flores se retuercen, chillan y marchitan,
la mantilla se tiñe de fiera palidez dorada,
los arroyos se rinden medrosos y se ciegan.
La esperanza crédula e inocente,
se abochorna y entrega su honra,
al sádico verano de corazón inclemente.
preñada de castos arroyos de licuada plata,
con mantilla de verdes pecaminosos tapada.
De jazmines y azahares perfumada,
primavera de inocencia floreada,
bella, cándida y dulce confiada.
Y el verano hace su aparición esplendorosa,
el solano asola con suspiros encendidos,
la tierra se cuartea y se seca de agua pesarosa.
Y las flores se retuercen, chillan y marchitan,
la mantilla se tiñe de fiera palidez dorada,
los arroyos se rinden medrosos y se ciegan.
La esperanza crédula e inocente,
se abochorna y entrega su honra,
al sádico verano de corazón inclemente.