vinazgo
Poeta recién llegado
Yo que ando por las noches en la humedad
de los árboles derrumbados, voy llena de
manchas amarillas que no terminan de ser mías.
Es el absurdo intento de un corazón frío
tratando de ser fogaje.
Miro al cielo, siento la lluvia.
Luego, miro al suelo, no hay piedras. Digo
no soy de aquí.
Buscando mantener el brillo que me queda,
entre todas las certezas escojo a
la zalema de la neblina
rozando mi cuerpo sin escamas
pero con cola.
ella me oculta
de las falsas creencias que otres me apuntan.
de los árboles derrumbados, voy llena de
manchas amarillas que no terminan de ser mías.
Es el absurdo intento de un corazón frío
tratando de ser fogaje.
Miro al cielo, siento la lluvia.
Luego, miro al suelo, no hay piedras. Digo
no soy de aquí.
Buscando mantener el brillo que me queda,
entre todas las certezas escojo a
la zalema de la neblina
rozando mi cuerpo sin escamas
pero con cola.
ella me oculta
de las falsas creencias que otres me apuntan.