dark-maiden
Poeta fiel al portal
El pasillo multitudinario,
el banco sindical,
no quedan pancartas
en las que me pueda mirar.
No quería ser la espectadora
de una manifestación
retransmitida a deshora.
Estoy encadenada a las
sombras de los tímidos
rayos que se cuelan
entre las cortinas.
Comparaciones soberbias,
el día ya no tiene ese
carismático desliz de
salir corriendo por una
escalera de mármol.
Quisiera quemar todas las
experiencias, pero las cenizas
quedarán para siempre, y
es duro hablarle a la
esencia de la obra.
Como el mundo en el que
un día me adentré.
Libertad dame tu mano
porque no puedo volver
a la oscuridad.
El impacto fue inmediato.
Salí de la caverna cuando
decidí arrancar las cadenas.
Pienso arrastrarme
y mutilar la parte
conveniente de esta
prisión psicológica.
Un día probé la libertad,
y me perdí con su
plenitud y sabiduría.
Fui libre, y una liberta
no puede olvidar el
momento de su liberación.
Solté los látigos y aprendí
a distinguir el fuego
de las llamas.
Volver a las tinieblas
es un pago desorbitado.
No puedo pagar esa deuda
con dinero, sino con mi vida.
el banco sindical,
no quedan pancartas
en las que me pueda mirar.
No quería ser la espectadora
de una manifestación
retransmitida a deshora.
Estoy encadenada a las
sombras de los tímidos
rayos que se cuelan
entre las cortinas.
Comparaciones soberbias,
el día ya no tiene ese
carismático desliz de
salir corriendo por una
escalera de mármol.
Quisiera quemar todas las
experiencias, pero las cenizas
quedarán para siempre, y
es duro hablarle a la
esencia de la obra.
Como el mundo en el que
un día me adentré.
Libertad dame tu mano
porque no puedo volver
a la oscuridad.
El impacto fue inmediato.
Salí de la caverna cuando
decidí arrancar las cadenas.
Pienso arrastrarme
y mutilar la parte
conveniente de esta
prisión psicológica.
Un día probé la libertad,
y me perdí con su
plenitud y sabiduría.
Fui libre, y una liberta
no puede olvidar el
momento de su liberación.
Solté los látigos y aprendí
a distinguir el fuego
de las llamas.
Volver a las tinieblas
es un pago desorbitado.
No puedo pagar esa deuda
con dinero, sino con mi vida.