Es increíble...
para quién ha escrito alguna vez
y se ha sentido lejos
como en la caída más tremenda, las letras
te atrapan y forman
ese refugio, que del alma y sin remedio
se borró.
No es
encontrar la mano amiga que protege
que comprende nuestra desazón.
Es sentirse raptado al mundo
donde el dolor se vuelve rocío
y se vuelca suave sobre la fantasía.
Es...
la sensación de ser tocado por piel conocida
pausada, acentuada donde debe
puntualizando con caricia de punto final
la desesperación
y esa inconsolable parte escondida
mía... mía.
para quién ha escrito alguna vez
y se ha sentido lejos
como en la caída más tremenda, las letras
te atrapan y forman
ese refugio, que del alma y sin remedio
se borró.
No es
encontrar la mano amiga que protege
que comprende nuestra desazón.
Es sentirse raptado al mundo
donde el dolor se vuelve rocío
y se vuelca suave sobre la fantasía.
Es...
la sensación de ser tocado por piel conocida
pausada, acentuada donde debe
puntualizando con caricia de punto final
la desesperación
y esa inconsolable parte escondida
mía... mía.