En el trance de tu hermosura
conduje el tiempo
a un espacio reducido,
a la sombrilla del escaso silencio.
En la cautela te observe,
Hallándote en todo,
en medio de miradas de asombro,
donde recordé en ti el pasado.
Tus perfectas formas,
abarcadas en la pericia
de la felicidad antigua.
El tono del bullicio
Opaco la luz que progresa
Entre mi entendimiento.
Te veré esta última vez
En un jeroglífico de belleza
Conteniendo una duda escurridiza
Que se opone y apoya la causa.
Eres ese espejismo mítico,
alardeado con ráfagas boreales.
Y como todo lo que eres siempre lo serás
viviré antojado de la antorcha de ilusiones
que se enciende cuando pasas entre sombras
del misterioso mundo del amor inconcluso.
conduje el tiempo
a un espacio reducido,
a la sombrilla del escaso silencio.
En la cautela te observe,
Hallándote en todo,
en medio de miradas de asombro,
donde recordé en ti el pasado.
Tus perfectas formas,
abarcadas en la pericia
de la felicidad antigua.
El tono del bullicio
Opaco la luz que progresa
Entre mi entendimiento.
Te veré esta última vez
En un jeroglífico de belleza
Conteniendo una duda escurridiza
Que se opone y apoya la causa.
Eres ese espejismo mítico,
alardeado con ráfagas boreales.
Y como todo lo que eres siempre lo serás
viviré antojado de la antorcha de ilusiones
que se enciende cuando pasas entre sombras
del misterioso mundo del amor inconcluso.