Rosario de Cuenca Esteban
Verso Suelto
Padre atento, el monte Abantos, que mira en sus grandes distancias, el hormigueo de unos moradores felices y dicharacheros que reciben con agrado a miles y miles de turistas, parte ya del paisaje. De todas las razas y las calles se llenan de alegría y de colores.
Dicen que en esas tierras, ha bailado el Sol...
Cuentan las piedras de las calles, de las casa solariegas, los tejados de pizarra, que desde Felipe II, hasta nuestros días, la historia no se para y rezuman los días del esplendor.
Rosario de Cuenca Esteban