Unos ojos, unas manos
que juntos florecen en mi corazón.
Un nombre que ilumina
y que hace temblar mi voz.
Esta tarde mire esos ojos
y toqué esas manos.
Mi vida estremecida entera
por un par de pupilas
y unos dedos largos y delgados.
Sandra, nombre que se escapa
como el sonido del viento
entre una tarde de agosto.
que juntos florecen en mi corazón.
Un nombre que ilumina
y que hace temblar mi voz.
Esta tarde mire esos ojos
y toqué esas manos.
Mi vida estremecida entera
por un par de pupilas
y unos dedos largos y delgados.
Sandra, nombre que se escapa
como el sonido del viento
entre una tarde de agosto.