En la punta de la colina,
en el centro del bosque,
en la cuspide de mi dolor y en la base de mi agonia,
más solo siendo abrazado y confortado por la
sórdida compañia de la noche y su eterna oscuridad,
que parece alimentarse de las lágrimas de vida,
que de mi corazon emanan con violencia,
tal cual vampiro oportunista.
Como sea, lo único que en estos momentos aplaca mi dolor,
no es más que gritarle irrespetuosamente a la luna,
tratando de desgarrarla,
en esta oscura noche,
mis lamentos en forma de aullidos,
como un lobo solitario,
esperando quizás una retribución del destino, o...
tú regreso, amada mía...
en el centro del bosque,
en la cuspide de mi dolor y en la base de mi agonia,
más solo siendo abrazado y confortado por la
sórdida compañia de la noche y su eterna oscuridad,
que parece alimentarse de las lágrimas de vida,
que de mi corazon emanan con violencia,
tal cual vampiro oportunista.
Como sea, lo único que en estos momentos aplaca mi dolor,
no es más que gritarle irrespetuosamente a la luna,
tratando de desgarrarla,
en esta oscura noche,
mis lamentos en forma de aullidos,
como un lobo solitario,
esperando quizás una retribución del destino, o...
tú regreso, amada mía...